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Hecho en México

TORTILLERA, DISCOS DE MAÍZ

Por Cecilia Márquez

Son parte de nuestra dieta, elementos infaltables en las mesas mexicanas. En la mayoría de los hogares del mundo rural, se sigue haciendo el milenario proceso del nixtamal, el difícil ejercicio de moler en el metate el maíz para hacer la masa, que personas talentosas son capaces de hacer, con sus manos, una tortilla redonda, que culmina en el comal ¡calientita y sabrosa!, un proceso que conlleva unas cinco horas.

Si bien se tiene evidencia del origen de la tortilla en Mesoamérica en el año 500 antes de Cristo, fue hasta la llegada de los españoles que se registró en las crónicas de la ciudad de Tlaxcala, con autoría del fraile Francisco López de Gómara, la utilización de una prensa de arcilla y algunas de piedra para hacer tortillas que en ese entonces se conocían como tlaxcalli.

En algunas casas mexicanas hay una tortillera. Es una prensa de masa que sirve para hacer tortillas. Hay de plástico, pero las tradicionales y que son más útiles son de madera, metal (acero y aluminio inoxidable) e incluso hasta de arcilla y piedra (ambas de las más antiguas) tienen tres partes: la base, una tapa y manigueta, es esa pieza larga que sirve para ejercer presión en la tapa, de forma que la masa en el interior se aplaste y forma un círculo para hacer una tortilla. Anteriormente se colocaba un lienzo o paño delgado, ahora se usa un plástico en ambas carátulas, donde se coloca la bola de masa, para luego ser prensada y hacer el disco perfecto de la tortilla.

Hay tortilleras de rodillo, donde dos rodillos giran aplastando la bolita de masa para hacer la tortilla. Este invento nació en 1904, cuando el mexicano Everardo Rodríguez Arce y su socio Luis Romero, idearon una máquina que tenía esos rodillos que llevaba el producto ¡qué era cuadrado!, a los connacionales no gustó el producto de esa forma, además que se necesitaban muchos para que el proceso llegara a buen fin -como dato curioso se usaban hojas de plátano para cubrir las láminas y evitar que la masa se apelmazara-.

Luego Luis Romero creó en su casa una máquina con rodillos y un proceso de troquelado, donde la masa no sólo era aplastada, sino que se recortaba de forma automática. Fue hasta 1915 que la empresa “La India” incorporó un horno; en 1920 utilizó gas, pero sin mucho éxito, por lo que en 1921 prefirió usar petróleo en todos sus modelos.

Pasaron treinta años, en 1947 para que Don Fausto Celorio patentará un invento, la primera tortilladora automática, con tortillas redondas. Al principio Fausto comercializaba su máquina muy poco, vendió una sola máquina al mes. El proceso de venta era clandestino, el veracruzano tenía un temor fundado, de sufrir agresiones por parte de las familias de las hacedoras manuales de tortillas.

Pero no fue hasta 1963 que señor Celorio se asoció con Alfonso Gándara, un ingeniero egresado del Instituto Politécnico Nacional, que le ayudó a perfeccionar el invento, utilizar gas natural y mejorar el proceso, ahora con tres hornos, donde bastan unos 60 segundos para que salga el producto final. Fue en la época que ya vendían 40 máquinas por semana. Una máquina de hacer tortillas, muy parecida a la que ahora vemos en la mayoría de los expendios en México ¡y en todo el mundo! Dicen que hay más de 10 mil tortilladoras por todo el mundo: en México, desde América del Sur y Centroamérica, Estados Unidos de Norteamérica, India, Medio Oriente y África.

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